En la eurozona, el déficit comercial escaló drásticamente durante agosto pasado. Hace justo un año, el déficit era de apenas mil setecientos millones.

Ahora la brecha alcanza dieciséis mil cien millones, según los primeros datos oficiales.

La principal causa, el retroceso en el comercio de maquinaria y vehículos. El superávit desapareció tras la caída del sector automovilístico afectado por China.

La energía también suma problemas: el déficit energético roza los veintisiete mil millones. Expertos advierten: si no se actúa, peligra la industria europea entera.