El informe oficial reflejó un claro aumento entre trabajadores mayores belgas. Casi ochenta y cuatro mil mayores de sesenta y cinco siguen activos laboralmente.
El incremento tiene relación directa con el retraso legal de jubilación.
La mayoría de los empleados mayores realizan trabajos flexibles, sin horarios fijos. En cambio, el empleo joven descendió notablemente durante el último año analizado.
Expertos vinculan esta tendencia al desarrollo de inteligencia artificial y automatización. Mientras los servicios crecieron, las pérdidas industriales, sobre todo textiles, persisten aún.
