En Alemania, la transmisión anual de fortunas alcanza cifras verdaderamente desorbitadas. La mitad de esa riqueza termina siempre en manos del diez por ciento más rico.
Muchas de esas grandes fortunas, en realidad, provienen exclusivamente de herencias familiares tradicionales.
La sociedad civil denuncia que el setenta por ciento apenas recibe nada mediante herencia. A pesar de impuestos entre el siete y el cincuenta por ciento, critican desigualdades claras.
El Constitucional examina excepciones tras el caso denunciado por Heinrich Fischwasser recientemente. El sector empresarial defiende exenciones, mientras algunos expertos piden su notable reducción pronto.
