El precio de los alquileres sube sin descanso en toda Europa. Muchos ciudadanos apenas pueden pagar viviendas céntricas con un único sueldo.

Las parejas trabajadoras también ven mermado su dinero cada mes.

En ciudades como Zúrich, el sobrante tras el alquiler es considerablemente alto. Por el contrario, lugares como Lisboa reportan cifras preocupantemente bajas después.

Milán, Madrid y Roma apenas permiten guardar algo tras pagar vivienda. Jóvenes europeos ven imposible comprar vivienda, según revela el informe anual.