Ryanair reduce operaciones invernales en Bélgica tras el aumento impositivo nacional. La compañía confirma la disminución de aviones en el aeropuerto de Charleroi.
Cierra doscientos empleos y elimina trece rutas en esta base clave.
En el aeropuerto de Bruselas únicamente quedará la conexión directa con Dublín. Michael O’Leary, director general, culpa directamente al incremento fiscal federal anunciado.
La tasa aérea subirá a siete euros por persona el año próximo. Advierten de futuros recortes y precios aún más altos para dos mil veintisiete.
