Un informe presentado en Alemania revela que la economía sumergida ha crecido mucho durante dos mil veinticinco. Expertos económicos estiman que el volumen de actividades ocultas supera los quinientos diez mil millones de euros.

Se prevé que en dos mil veintiséis la cifra alcance quinientos treinta y ocho mil millones, creciendo notablemente.

El peso sobre el producto interior bruto alemán incrementó del once coma cuatro por ciento hasta el once coma seis. Este incremento se atribuye a la ralentización económica y al ascenso del desempleo en el mercado laboral nacional.

El aumento del salario mínimo y de los límites de ingresos en empleos adicionales potencia aún más las sombras. Estudios comparan el crecimiento alemán con otros países industrializados, subrayando su rapidez frente a Grecia o Suiza.