Un informe del Instituto RIVM ha alarmado a las autoridades sanitarias. Mil seiscientas veintinueve mujeres donaron leche para un análisis exhaustivo oficial.

Los investigadores buscaron veintinueve tipos distintos de productos químicos PFAS.

Cuatro variantes se hallan presentes casi en todas las muestras recogidas. La mayoría de los casos no supera el umbral considerado como riesgo sanitario.

Sin embargo, dieciocho por ciento de las muestras plantean preocupaciones importantes. El gobierno holandés anuncia nuevas restricciones para reducir los compuestos PFAS.