La asociación Respire demanda a la delegación del Gobierno por superar los límites legales de contaminación aérea. Paris y sus alrededores llevan años registrando niveles elevados de dióxido de nitrógeno sin soluciones efectivas.

El límite autorizado, fijado en cuarenta microgramos, se rebasó de media en diez microgramos durante los últimos meses.

Respire reclama a la justicia la imposición de una multa de trescientos mil euros cada mes a la autoridad. Por primera vez, la ley francesa acepta utilizar la vía de demanda colectiva para cuestiones medioambientales importantes.

El conocido exlíder ecologista Julien Bayou representa legalmente a la entidad, subrayando el valor de este precedente legal. El veredicto podría sentar bases para nuevas iniciativas ecológicas y reforzar los instrumentos legales del activismo ambiental.