El gobierno alemán ha presentado una ambiciosa reforma de jubilación nacional. La propuesta pretende subir la edad legal de jubilación hasta setenta.

El primer ministro Friedrich Merz ha asegurado calma a la ciudadanía.

Expertos piensan que la medida aliviaría la presión sobre pensiones estatales. Traerá también cambios en cotizaciones para trabajadores y empresas del país.

Se incluye a funcionarios y autónomos en el nuevo sistema público previsional. La medida busca asegurar la sostenibilidad del sistema durante próximas décadas.