El fenómeno El Niño inicia con temperaturas oceánicas inusualmente elevadas globalmente. Expertos prevén uno de los mayores impactos desde los años cincuenta.
Las aguas excesivamente cálidas generan transferencia energética aumentando la inestabilidad atmosférica mundial.
Numerosos especialistas alertan que este año habrá récords térmicos históricos inevitables. El calentamiento oceánico agrava efectos sobre sequías, lluvias intensas e incendios forestales.
Países como Australia y algunas regiones asiáticas enfrentan mayor riesgo por sequía. El ecosistema marino sufre daños irreversibles, amenazando economía y vida humana.
