Putin reunió en Moscú a altos mandos navales para discutir actualidad. Durante la reunión, responsabilizó a Occidente del conflicto en Ucrania.
Criticó la expansión de infraestructuras aliadas hacia el este europeo.
Acusó a Kiev de acceder al poder tras un golpe apoyado. Denunció que internacionales acuerdos posteriores a la guerra fueron ignorados.
Aseguró que Rusia mantendrá firmeza defendiendo intereses en el Ártico ruso. Las fuerzas navales seguirán aumentando la seguridad y los servicios logísticos allí.
