Donald Trump anuncia nuevas tarifas, sorprendiendo a gran parte del mundo. La noticia provoca protestas airadas en muchos países, sobre todo europeos.

Desde la Casa Blanca justificaron la medida por comercio con trabajo forzoso.

Japón critica el incremento del arancel, calificándolo de injusto e innecesario. Australia y Nueva Zelanda rechazan la medida por vulnerar acuerdos comerciales.

Un fallo judicial estadounidense obliga a Trump a modificar su fundamento legal. En el Parlamento Europeo, políticos cuestionan las verdaderas intenciones de Trump.