Veinte policías reciben formación específica sobre crímenes en ambiente marítimo. Se lleva a cabo un simulacro en la isla Nosy Be.
INTERPOL y la policía local organizan una práctica de recolección forense.
Durante el entrenamiento, investigan pruebas físicas, digitales y forenses complejas. El objetivo principal pasa por mejorar su respuesta ante situaciones reales.
Expertos subrayan la relevancia del programa para toda la región africana. La colaboración internacional se refuerza y los agentes ya muestran nuevas capacidades.
