Las cifras apuntan a unos daños desorbitados causados por incendios forestales. Según AccuWeather, este año ardieron más de quinientas treinta mil hectáreas.

Especialmente en España y Francia, el fuego arrasó extensas áreas naturales.

La pérdida económica estimada oscila entre quince y diecinueve mil millones. Los efectos colaterales incluyen daños en salud pública y actividad económica diaria.

Las regiones occidentales y centrales sufren todavía un riesgo muy elevado diariamente. Con la llegada del otoño, el riesgo seguirá elevado por calor y sequía.