Al amanecer, la policía federal preparó un dispositivo de seguridad especial. Diez comisarías locales colaboraron para patrullar estaciones y autobuses simultáneamente.

Las inspecciones incluyeron controles exhaustivos en trenes y vehículos particulares.

Fueron identificadas y revisadas cuatrocientas veintiocho personas durante toda la jornada. En los registros, hallaron cannabis en ropa de una docena de individuos.

Guardias confiscaron quinientos setenta y cinco euros y un arma prohibida. Multaron a pasajeros sin billete válido; dos personas resultaron detenidas formalmente.