El ejército israelí mueve las barreras de hormigón hacia nuevas posiciones. Las familias gazatíes observan con preocupación cómo cambian los límites fronterizos.

Autoridades palestinas denuncian la expansión como una violación flagrante del alto el fuego.

Internacionalmente, crecen críticas mientras organizaciones advierten del aumento del peligro. Miles de personas en Gaza afrontan inminente desplazamiento forzoso por estos movimientos.

Observadores subrayan que la crisis humanitaria se agrava cada día más. La incertidumbre domina mientras la comunidad internacional aún no reacciona decisivamente.