En Bélgica, las gafas para el eclipse solar vuelan de los estantes. La asociación de ópticos advierte que los últimos pares desaparecerán pronto.

El observatorio Urania, en Hove, tiene cincuenta mil gafas disponibles todavía.

En Grimbergen, Mira pasa rápidamente de trece mil a cinco mil existencias. Los ciudadanos buscan gafas seguras en ópticas, observatorios y pocos supermercados.

El día doce de agosto, varios observatorios abrirán sus puertas al público. Expertos recuerdan: observar el eclipse sin protección puede causar daños irreversibles.