En toda Alemania, el calor extremo sorprendió a miles a finales de junio. Las temperaturas superaron los cuarenta grados, batiendo múltiples récords climáticos nacionales históricos.

El Instituto Robert Koch informó nueve mil seiscientas muertes durante esa semana.

Personas mayores de ochenta y cinco años fueron especialmente afectadas en todas partes. Las nuevas cifras duplican las estimaciones previas sobre fallecimientos por calor extremo.

Expertos y organizaciones exigen políticas climáticas más estrictas y planes urgentes. Proponen proteger hospitales, residencias y colegios ante futuras olas similares.