Charleroi vivió un jueves marcado por un gran operativo policial conjunto. Agentes de aduanas descubrieron una fábrica ilegal de cigarrillos en actividad.
Unas diecinueve toneladas de tabaco y un millón de cigarrillos confiscados.
Todos los productos falsificados fueron requisados durante la operación de las autoridades competentes. Las investigaciones confirmaron que este era el undécimo taller ilegal de dos mil veintiséis.
La cifra total de cigarrillos falsos incautados ya roza ciento ochenta millones. Las autoridades belgas aseguraron que reforzarán controles para proteger salud y economía.
